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jueves, 16 de abril de 2020

Sobre la Planificación Didáctica y el Diseño Instruccional en Ambientes Virtuales


La planificación didáctica y el diseño instruccional referencian a dos conceptos muy relacionados en el ámbito educativo. En ese sentido, en de Chacín (2011) se establecen las características que identifican a cada uno de estos conceptos, lo que permite a su vez encontrar la relación o la complementariedad, si se quiere, entre ellos de manera que, ya sea en el espacio de una educación presencial, educación virtual o en un espacio combinado, es preciso contemplar ambos conceptos en el propósito de brindar una educación de calidad que permita alcanzar las metas y objetivos buscados.

Por una parte, la planificación didáctica hace alusión de manera general, a todos los aspectos que son necesarios en el desarrollo del proceso educativo, a manera de garantizar un aprendizaje óptimo de parte de los discentes como consecuencia del proceso educativo desarrollado en función de los objetivos y las condiciones consideradas. Mientras, el diseño instruccional permite conducir de manera específica el curso del proceso educativo de acuerdo a la propuesta que el docente pueda plantear. A partir de ello, la labor del docente se torna importante, pues mucho depende la calidad del proceso educativo, del proceder y la actitud que este actor pueda tener.




En un ambiente virtual, es conveniente precisar mucho más, las características anteriormente mencionadas, ya que las condiciones del proceso cambian, pues se debe contemplar diferentes tipos de comunicación – interacción, de trabajo y de acceso a los medios y/o herramientas. Para ello es necesario considerar modelos y métodos determinados que permitan responder a los propósitos en cuestión. Estos modelos contemplan entre si características similares que permiten llevar a cabo el proceso educativo con la mediación de las tecnologías de información y comunicación y están consideradas a partir de tres momentos de aplicación, el pre-activo, el inter-activo y el post-activo.

Entre los modelos más representativos que se considera bajo esta modalidad, se encuentra el modelo ADDIE, que contempla cinco etapas en las que se lleva a cabo el proceso educativo, las mismas que están identificadas como el análisis, el diseño, el desarrollo, la implementación y la evaluación. Cada una de ellas están pensadas para ser desarrolladas en forma cíclica, es decir, que, si bien están definidas de modo secuencial, lo cual orienta su tratamiento, la idea es retornar a la revisión de una o más etapas anteriores con el fin de corregir, mejorar o valorar, las acciones que se desarrollan, de ese modo ampliar o modificar el impacto que puedan tener dichas acciones en las etapas siguientes, siendo posible hacer esta tarea las veces que sea necesario.

Asociando los momentos de aplicación con las etapas que conciernen a los modelos educativos para la educación virtual, se establece para el caso del modelo ADDIE lo siguiente:

Momento Pre – Activo. Contempla las etapas de Análisis y Diseño.

Momento Inter – Activo. Contempla las etapas de Desarrollo e Implementación.

Momento Post – Activo. Contempla la etapa de Evaluación.

Algo fundamental que debe tomarse en cuenta en la etapa de análisis, es el diagnostico con el fin de conocer las características de los discentes en quienes estará centrado el EVEA, Entorno Virtual de Enseñanza – Aprendizaje. Asimismo, conocer las condiciones que se deberá contemplar en dicho entorno tomando en cuenta las necesidades, problemas y objetivos que se planteen según la planificación. Por otro lado, el diagnóstico permitirá establecer el entorno de mediación virtual como tal o la plataforma en la que serán gestionados los contenidos de aprendizaje, las estrategias de enseñanza, los medios de comunicación, el desarrollo de las actividades y el control y supervisión del proceso en sí.

Claro está, que, del grado de análisis e interpretación de los resultados obtenidos en el diagnóstico inicial y una reflexión constante de lo perpetrado en cada una de las etapas, dependerá el éxito y calidad de la propuesta educativa a futuro, pues se habrá contemplado todos los aspectos planificados a tiempo de proponer una educación transformadora y emergente en relación a las demandas de la sociedad y en concordancia con una era moderna digital.


Referencias

de Chacín, R. A. (2011). La planificación didáctica y el diseño instruccional en ambientes virtuales. Investigación y Postgrado, 26(2), 129-160.

viernes, 24 de enero de 2020

Sobre la calidad de la educación


De acuerdo a lo expresado por Inés Aguerrondo en su artículo La calidad de la educación: Ejes para su definición y evaluación, la definición de la calidad en el ámbito educativo presenta dos dimensiones fundamentales del mismo modo que persigue dos objetivos por los cuales es factible hablar de calidad educativa.

En ese sentido, las dimensiones fundamentales que conforman la estructura del sistema, lo que supone su organización, lo conforma la política social-educativa y la dimensión académica que está sujeta a los aspectos técnicos-pedagógicos. La primera de ellas es la dimensión rectora de la segunda y de todos los aspectos relacionados a la calidad educativa, pues de ella surgen las concepciones esenciales, como por ejemplo la definición de calidad y sus características, la definición de conocimiento, concepto importante que se considera como el producto principal de una “educación de calidad”. Asimismo, esta dimensión debiera (cabe pensar que si lo hace no satisface las expectativas) estructurar las demandas del ámbito social para ser integradas a la dimensión académica en la cual repercute y concreta. Es de esperar que estas demandas se constituyan en las fuerzas exógenas (externas) que más implicación tienen en la estructura del sistema educativo.

La dimensión académica que contempla los aspectos técnicos-pedagógicos del sistema, constituyen la manera en cómo se desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje tomando en cuenta los principales elementos, como son los sujetos, las áreas y/o disciplinas y los contenidos. En contribución a la calidad, esta dimensión debiera en primera instancia atender a los requerimientos que se establecen en la dimensión política social-educativa. Del mismo modo, determinar claramente los roles de los sujetos en el proceso educativo, los escenarios y métodos de enseñanza aprendizaje y la significancia de los contenidos de las distintas áreas de conocimiento (entendiendo por contenido el conjunto de concepciones y/o percepciones iniciales del todo y no como unidades o temas de información de corte arbitrario), es la contribución que hace esta dimensión.

En lo que a los objetivos de la calidad de la educación se refiere, la autora menciona que se busca principalmente dos: a) Mejorar la calidad de un sistema educativo concreto y b) analizar y evaluar un sistema educativo determinado. En el primer caso se pretende orientar acciones hacia el logro de las transformaciones que se proponen, ello significa determinar prioridades, ofrecer una clara imagen de lo que se quiere lograr y especificar los espacios y tiempos de actuación. Por medio del segundo objetivo se pretende analizar el funcionamiento de los procesos que tienen lugar a partir de la estructura y de alguna forma intervenir sobre ellos. Ambos objetivos se encuentran estrechamente relacionados con la estructura del sistema educativo conformada por sus dos dimensiones.

En consecuencia, la calidad de la educación estará determinada por el nivel de congruencia que exista entre sus dos dimensiones y el o los objetivos o fines que se persiga al ponerla de manifiesto.

domingo, 6 de octubre de 2019

Sobre la proalimentacion (feedforward) en el proceso educativo



Dentro del proceso educativo, sobre todo a nivel de la educación superior, el proceso de evaluación es el tema de mayor discusión, dada la gran complejidad que este representa y los problemas que surgen a partir de él. En el intento de aproximarse a posibles soluciones, la comunidad científica educativa plantea diversas propuestas. A raíz de ello, en el último tiempo se vienen proponiendo nuevas concepciones sobre el propósito y los objetivos de la evaluación. En ese entendido, se especifican tareas que deben llevarse a cabo una vez es realizada la evaluación, para que en base a ellas se logre evidenciar el propósito que el proceso persigue. Una de estas tareas, que por cierto resulta ser la más conocida y tomada en cuenta, es la retroalimentación, la cual básicamente pretende ver hacia atrás (feedback) el desempeño en el proceso de aprendizaje, para puntualizar los errores cometidos y poder corregirlos. Sin embargo, se tiene otra tarea también muy importante que se debe llevar a cabo pero que por lo general no es muy tomada en cuenta, esta es la proalimentación (feedforward), tarea de la cual se detallará en las próximas líneas.

La proalimentación al igual que la retroalimentación son tareas que forman parte del proceso de evaluación. De acuerdo a ello, la proalimentación se considera como una tarea que aporta al aprendizaje, esto en base al planteamiento de actividades que refuerzan al conocimiento adquirido hasta antes de la evaluación, así mismo otorgan al estudiante, las competencias necesarias para complementar su estudio. A diferencia de la retroalimentación que principalmente tiene el propósito de corregir los errores cometidos durante la evaluación, la proalimentación es desarrollada para guiar a los estudiantes hacia situaciones o escenarios nuevos de aprendizaje, de manera que estos logren la transformación de la manera en que obtienen los conocimientos, a la vez que les permite profundizar en el estudio de un determinado tema.

Similar a la tarea de retroalimentación, la proalimentación se aplica como una tarea adicional y posterior a la evaluación realizada en cualquier etapa del proceso educativo, por lo que se prevé que con la proalimentación se dé lugar a la mejora continua durante y después del proceso de evaluación, entendiéndose este último como el proceso de dar información al estudiante sobre los resultados de su desempeño. Es entonces a partir de la información proporcionada al estudiante que se ve si este puede gestionarla y actuar en consecuencia. En caso de que sí, el estudiante está en condiciones de actuar disminuyendo la diferencia de aprendizaje entre lo logrado y el nivel de referencia a alcanzar. Se prevé asimismo que pueda encontrar una estrategia para alcanzar objetivos de aprendizaje cada vez más exigentes. Si el estudiante no alcanza a percibir alguna estrategia, simplemente se habrá aproximado lo suficiente al nivel de aprendizaje deseado siguiendo los criterios de la retroalimentación; pero si el desarrollo de una estrategia se hace evidente, el estudiante estará en condiciones para superar el nivel de aprendizaje inicial e ir superando objetivos escalables, pues comprende como autorregular y auto-gestionar su aprendizaje, esto en base a las tareas de proalimentación que el docente pueda sugerirle.

Las tareas de proalimentación están representadas en las actividades que se proponen a los estudiantes una vez que se les ha proporcionado la información respecto los resultados de su evaluación. de acuerdo a ello cualquier medio, técnica o instrumento que les permita a los estudiantes avanzar en su conocimiento hacia estadios de nivel superior, además de permitirles gestionar y/o autorregular su aprendizaje, son muestras de lo que se pretende con la proalimentación.

En base a lo especificado, se puede establecer que la tarea de proalimentación al igual que la tarea de retroalimentación, juegan un papel muy importante en relación al proceso de evaluación; estas tareas permiten representar a este proceso como un componente primordial del proceso de aprendizaje, lo cual desmitifica el hecho de ver a la evaluación como un proceso meramente punitivo. Por tanto, se puede establecer que el propósito de la proalimentación dentro de la evaluación es transformar, a diferencia de la retroalimentación cuyo propósito principal es corregir y calificar.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Sobre la WebQuest

Las WebQuest

En la actualidad, la tecnología conquista todas las áreas del conocimiento, y es en la educación en donde tiene un mayor impacto. En ese acometido, países tanto del antiguo como del nuevo mundo vienen desarrollando estrategias que permiten sobretodo, aplicar el amplio abanico de herramientas tecnológicas de información y comunicación en los procesos educativos. Justamente como parte de una de estas estrategias surge la “WebQuest” alrededor del año 1995 a través del profesor Bernie Dodge, quién en el afán de resolver el inconveniente de no contar con una cierta cantidad de material educativo ni los medios necesarios para darlo a conocer a sus estudiantes, consigue integrar y repartir material digital de diferentes fuentes para que dichos estudiantes pudieran analizar y decidir si el material de estudio se podría aplicar al contexto donde ellos estaban enseñando. De acuerdo a ello y de manera general se establece que la WebQuest promueve el uso de recursos de internet en la elaboración de una tarea o trabajo académico, dando lugar al trabajo colaborativo entre los miembros de un grupo.

El trabajo de WebQuest consiste en consultar y/o utilizar recursos digitales en internet desde diferentes fuentes, dando respuesta a una determinada tarea desde la propia concepción basada en las diferentes perspectivas consultadas y las manifestadas por los miembros del grupo, en caso de contar con la colaboración de otras personas. Este proceso implica tener y a la vez ir adquiriendo, ciertas competencias, así como la actitud para desarrollar este trabajo de manera innovadora. Entre las competencias que se deben tomar en cuenta se menciona principalmente el dominio de herramientas informáticas y las habilidades de cooperación, ya que en lo que se refiere al material digital este puede estar dispuesto en una página web, un audio, un video-tutorial o una videoconferencia, lo cual implica conocer la manera de interactuar satisfactoriamente con cada uno de ellos. Por su parte, las habilidades cooperativas permitirán construir un conocimiento mucho más significativo, duradero y aplicado al contexto, tal como lo plantea la teoría constructivista del conocimiento. Del mismo modo, se menciona que esta estrategia de aprendizaje forma parte de las modalidades basadas en el “aprendizaje por proyectos”, definida por Estrada (2012), constando a su vez elementos como la Introducción, en la cual se provee la información y orientación a los estudiantes; la Tarea, en la cual se establece propiamente la consigna a desarrollar; el Proceso, el que describe los pasos que el estudiante deberá seguir para realizar la tarea; los Recursos, que consisten en la lista de sitios web de consulta; la Evaluación, que especifica los criterios evaluativos a ser tomados en cuenta de acuerdo a la tarea planteada; y la Conclusión, en donde se describe de manera resumida la experiencia establecida durante las etapas anteriores.



En base a lo descrito, toca hacer una reflexión sobre la aplicación de esta estrategia de aprendizaje, sobre todo en el ámbito de la educación superior. En ese sentido, la WebQuest se constituye en un modelo de aprendizaje muy conveniente e innovador que debiera ser adoptado por todas las universidades, sin embargo, ello implica principalmente la iniciativa de los docentes, así como de una constante capacitación para desarrollar este tipo de estrategias, pues como se mencionó anteriormente, se debe tener un considerable dominio de las diferentes herramientas informáticas y la capacidad para plantear las mejores tareas que garanticen un aprendizaje significativo. Por consiguiente, el reto está establecido y toca a todos los actores involucrados avanzar en ese objetivo, proponiendo actividades que promuevan el uso de recursos digitales, a la vez que se van identificando nuevas formas de manejar y utilizar la vasta información presentada en Internet. De esta manera, se puede contribuir en el desarrollo educativo y sobretodo en la resolución de los problemas acaecidos en el ámbito académico, como ser la deserción de los estudiantes o la poca satisfacción a las necesidades de estos. Así también, la implementación de este tipo de estrategias daría pie al desarrollo de nuevos modelos como el “flipped classroom”, que es una propuesta opuesta e innovadora al modelo tradicional, ya que propone que los estudiantes se interioricen de los conceptos teóricos en casa y posteriormente la aplicación práctica se de en el aula en colaboración con los compañeros y con la guía del docente.

¿Habremos llegado a una Postfilosofía? Un atisbo a la Naturaleza Humana y el Transhumanismo

Autores como Nietzsche, Heidegger, Gadamer, Foucault, Ricoeur, entre otros (citados en Zaá, 2023), hacen referencia a una “narrativa científ...